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Actualidad del ideal educativo Platónico

Musica y gimnasiaPara muchos educadores el planteamiento platónico sobre la educación musical está desfasado y responde a un ideal utópico. Visto desde nuestro momento actual, donde ésta tiene por finalidad preparar para producir más y mejor, para estar mejor capacitado ante las exigencias laborales, es así.

Pero para muchos otros el enfoque actual no está educando sino deformando y alineando. En una corriente renovadora, se está poniendo sobre la mesa la validez de este sistema y se están removiendo los cimientos de la educación en busca de un sentido más amplio y humano.

Este es uno de los grandes retos actuales ¿para qué estamos educando a nuestros niños? ¿Qué capacidades ha de desarrollar la educación? ¿Para qué tipo de sociedad estamos preparando a nuestros actuales alumnos? ¿A qué mundo se enfrentaran? Porque el mundo ha cambiado más en los últimos 30 años que en los 300 anteriores y eso nos pone ante la evidencia de que no sabemos cómo será dentro de 30. De modo que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que las propuestas actuales no servirán para las necesidades futuras.

Y es aquí donde queremos reivindicar la validez del planteamiento educativo platónico pues su propuesta tiene mucho de atemporal y por tanto de valida ante un mundo tan cambiante y un futuro tan incierto.

Si bien sus propuestas se circunscriben a su momento histórico, sin embargo parten de un profundo conocimiento del ser humano fruto de su formación en las escuelas de filosofía egipcias así como de las leyes de la naturaleza, del sonido y de la música heredadas del pitagorismo órfico.

En su ideal de Estado, la educación ocupa un lugar fundamental. Es la que conforma verdaderos ciudadanos, no sólo intelectual, emocional o físicamente, sino sobre todo moralmente. Ciudadanos libres, capaces de asumir responsabilidades en el desarrollo de esa sociedad ya sea en el campo de la ciencia, el arte, las relaciones humanas o la mística. Respaldados por su autocontrol, su generosidad y su saber hacer. Y esto se logra con ese tipo de educación tan especial que se ocupa de todo el ser humano no solo de lo intelectual o memorística sino de la creatividad, la capacidad colaborativa o la imaginación.

Por esto nos parece que Platón tiene mucho que decir en los momentos que corren. Sus ideas se perfilan como valores seguros de aplicación práctica y de rabiosa actualidad. Necesitamos, eso sí, “traducir el lenguaje”, penetrar en sus ideas para comprenderlas y traerlas hasta aquí.

 

Sebastián Pérez

 

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